Los códigos de barras…. Sueño a veces con ellos, son como una pesadilla. Porque al no pasar por el lector de tanto tipearlos terminamos recordándolos de memoria…
779525405123; 779525452648; 779275200006; 779525452647; 779801633818; 779089500099; 25990000019, 779806254712 y así un montón más…se quedan dando vueltas en nuestra cabecita…
A veces recordamos el principio del bendito código pero no el final…lo cual nos obliga a tomar a aire y gritar “Código, caja 8″ (Aclaración, digo gritar porque no tenemos un sistema como el de otros supermercados, en el que viene un supervisor con solo tocar una tecla!)
Pero a veces, eso tampoco ayuda. El perfil no se encuentra en la góndola, por eso hay que recurrir al maestro de artículos, a la mejor sonrisa y paciencia por sobre todo!
A todo esto el cliente empieza a interrogarte …”Van a demorar mucho más?”, “Si no pasa por el lector, va gratis no??, “Y pasamelo como otra cosa…o no se puede?? o en el mejor de los casos “Dejalo, no te preocupes”.
En un segundo, te hicieron quince millones de preguntas y cuando aparece el bendito código uno con la mejor sonrisa (fingida, obvio) le dice “Disculpe por la demora”. Mientras el cliente, te mira fijo a los ojos y no hace falta que te diga nada más…Es tarde, ya recordó a todos tus antepasados.
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