Un clásico en todo comercio que se precie de tal…Jeje.
Alli el cliente se descarga a gusto y piacere contra algún empleado, por los precios o simplemente porque tiene un mal día…
Ahora vamos al caso en cuestión!
Día de descuento, gente que entra y sale, mucho movimiento. Gente con buen humor y otros no tanto, para qué les voy a mentir. Cajeros… pocos pero buenos y eficientes (esta es la parte en la que hago quedar bien a mis compañeros y a mí…jajaja!!)
Estando en la caja de 10 unidades, llega un señor y le pregunto tiene 10 unidades o menos? A lo que me responde: - No, tengo más. No ví el cartel. A lo que insisto: - Es caja de 10 unidades.
Y ahi, es el punto culmine, el mismisimo instante en el cual el cliente me dice: - Vos me viste que tenía más de 10 unidades y esperaste a que yo llegara a la caja.
Disculpe -le dije- pero yo desde mi lugar no veo si tiene 2 ó 40 unidades. (Por eso está el cartel y la gente de adelante y detrás suyo con 10 unidades o menos, pensé)
La cosa es que el cliente no se iba y los que estaban detrás de él, me miraban con cara de… si le cobras te mato!, a la salida te espero y te pego! y toda clase de pensamientos malintencionados.
Así que entre palabras más y palabras menos, sólo le cobre las cosas que prefirió llevarse.
Luego de cobrarle. No tuvo mejor idea que pedir el libro de quejas.
En el libro de quejas dejó asentado, la hora y el nombre del cajero que lo atendió o sea yo. (Que dicho sea de paso, lo escribio mal!!!) También describió los productos que había comprado y la forma en que los había pagado. Agregó que no me había dado cuenta que él no estaba provocando una situación de aprovechamiento, como que era de verdad que no vió el cartel… (En ningún momento le discutí nada al respecto)
Alegó que podría haber hecho una excepción, ya que toda regla la tiene. Da que pensar, este razonamiento… Aunque el cliente siempre tiene la razón!
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