Un dia tranquilo hasta que llego este personaje siniestro…
Buen diaaa… me dijo. Buen dia dije sin saber que en un segundo se transformaría en un dia ho-rri-ble!!!
Luego de pasar toda la compra, le informo al cliente el monto y me dice que abona con tarjeta de débito. Me la entrega y al hacerlo no lo acompaña de ninguna identificación… Solicito documento… Para queeeeeeee!!!!
Se me vino al humo diciendo “Cómo me vas a pedir el documento a mí, que vengo todos los días nena! A lo que le contesté, pero es para su seguridad y por ley debe presentarlo… Y saben que me dijo?? “De que ley me hablas, si estamos en Argentina, nena” (Entre nos, ese “nena” con el tonito que usaba me estaba sacando de las casillas).
Pero como no podia quedarse tranquilo, agregó un comentario poco sutil…
“No te das cuenta que sos una negra barata trabajando para Cristina!”… y bueno… tuve que contar hasta que se acabaron todos los malditos números que conocía porque sino tenía que ponerme a su altura, la altura de la lacra humana y contestarle una aberración…
No contento con esto, me señalo con el dedo y me dijo ” No pienso darte el gusto de pagar en efectivo”. El gusto?? A mi me da exactamente igual que pague con crédito, débito, efectivo, patacones o chapitas de colores… pedazo de hdp!!! (Perdón por el exabrupto).
Cuando se estaba yendo, me pregunta con un tonito altanero “Vos me diste mi tarjeta?” A lo que no pude evitar contestar con una respuesta poco sutil ” Si se la dí, no soy ladrona”… Para qué mi madre santa!!! Otra vez a la carga… me dijo que debía de tener asumido el tono de mi piel
He visto gente, gentusa… Pero este especimen humano batió records…
De esto que les cuento, ya pasaron varios días y no he vuelto a verlo.. Por suerte!