La carne picada
20 may 2009 Dejar un comentario
in Laboral, Personal Etiquetas: CóDiGoS, GRaCiaS
Como sabran los productos de un super para poder ser cobrados deben pasarse por un scanner que lee un código de barras… Si no pasan de esta forma hay que hacerlo manual, o sea tipear digito por digito el código…
Hay algunos códigos que no pueden leerse porque estan muy juntitas las barras, o porque les falta un número pero hay otros que no sé porque p… razón no las leeeee!!! Por ejemplo: La carne picada, encima que es un asco que te las pongan sobre la cinta transportadora chorreante de jugo bovino (como dice la etiqueta) no las lee… Imaginense tener que tipear 60 bandejas de carne picada (Y lo he hecho, al igual que algunas compañeras)…
Pero esto es lo que quería contarles!!!
Después de estar casi un año tipeando la carne picada… Ahora sí puede pasarse por el scanner!!
Gracias a quien corresponda!!!
Tribulaciones de una cajera
21 ene 2009 Dejar un comentario
in Laboral, Personal Etiquetas: CaJeRa, CóDiGoS, eSTReNo, MuJeR, PeRSoNaJe
Ayer 20 de Enero se lanzó al mercado en España ”Tribulaciones de una cajera” de Anna Sam, Ediciones Ambar. Un libro de 192 páginas. Esta es la portada del libro (Me la enviaron gentilmente por mail de la editorial.) Gracias a Carlos Pujol y a Adriana Gracia, por ponerse en contacto conmigo.

Sinopsis
Prométeme que jamás vas a permitir que nadie te confunda
con tu caja. Eres un ser humano, y no un biiiip.
Los clientes se creen con derecho a todo, y no es así.
Ahí van algunas sugerencias:
El cliente
- ¿Estás abierta?
La cajera educada
- Yo no, pero mi caja sí.
La cajera en cuestión se llama Anna, tiene veintiocho
años, es licenciada en Literatura y lleva ocho años detrás
de la caja registradora de un supermercado por
cuestión de mera supervivencia. El trabajo no parece
muy complicado. Una caja no entiende más que de códigos
de barras y de bips, y en el oficio la verdad es
que no hay que esperar grandes cambios cuando los
días parecen iguales unos a otros, con gente que compra,
que viene y que va y que puede llegar a confundir
a la cajera con un florero. Y sin embargo, la sucesión
de anécdotas, despropósitos y disparates que pueden
llegar a producirse a lo largo de un día está muy lejos
de la tediosa rutina que suponemos. Es más, como
clientes, a menudo olvidamos que se nos está observando
y analizando. Se trata, pues, de ver la otra cara
de la moneda y de sentirnos o no identificados, pero
siempre retratados en este divertidísimo docudrama y
testimonio real de una cajera muy atribulada.
Biografía de Anna Sam
La autora es la protagonista de las anécdotas y experiencias
que aquí se cuentan después de ochos años
de experiencia como cajera de un supermercado de
las afueras de Rennes, Francia. “Tribulaciones de una
cajera” es su primer libro.
Reseñas
“En una profesión que no despierta más que una discreta
indiferencia, Anna Sam se ha convertido en la
portavoz de las «mujeres-máquina» con franqueza, ingenio
y mucho sentido del humor.” Metro
“Anna Sam se ha convertido sin pretenderlo en una
especie de heroína, de justiciera de los trabajadores
anónimos y mal remunerados del súper.” El Periódico
“Entre clientes quejicas, impertinentes o ligones; Anna
Sam describe nuestras costumbres sin piedad pero también
sin juzgarlas. Un libro rebosante de humor. Perfecto.”
Le Figaro
Los códigos de barras
18 feb 2008 Dejar un comentario
in Laboral, Personal Etiquetas: CaJeRa, CóDiGoS, CLieNTeS
Los códigos de barras…. Sueño a veces con ellos, son como una pesadilla. Porque al no pasar por el lector de tanto tipearlos terminamos recordándolos de memoria…
779525405123; 779525452648; 779275200006; 779525452647; 779801633818; 779089500099; 25990000019, 779806254712 y así un montón más…se quedan dando vueltas en nuestra cabecita…
A veces recordamos el principio del bendito código pero no el final…lo cual nos obliga a tomar a aire y gritar “Código, caja 8″ (Aclaración, digo gritar porque no tenemos un sistema como el de otros supermercados, en el que viene un supervisor con solo tocar una tecla!)
Pero a veces, eso tampoco ayuda. El perfil no se encuentra en la góndola, por eso hay que recurrir al maestro de artículos, a la mejor sonrisa y paciencia por sobre todo!
A todo esto el cliente empieza a interrogarte …”Van a demorar mucho más?”, “Si no pasa por el lector, va gratis no??, “Y pasamelo como otra cosa…o no se puede?? o en el mejor de los casos “Dejalo, no te preocupes”.
En un segundo, te hicieron quince millones de preguntas y cuando aparece el bendito código uno con la mejor sonrisa (fingida, obvio) le dice “Disculpe por la demora”. Mientras el cliente, te mira fijo a los ojos y no hace falta que te diga nada más…Es tarde, ya recordó a todos tus antepasados.

